El dolor nociplástico es el dolor que surge de la nocicepción alterada a pesar de que no hay evidencia clara de daño tisular real o potencial que cause la activación de nociceptores periféricos o evidencia de enfermedad o lesión del sistema somatosensorial que cause dolor.
En este artículo te explicamos todo lo que necesitas saber sobre sus criterios clínicos, síntomas característicos, factores de riesgo y opciones de tratamiento basadas en la evidencia científica más reciente.
Criterios clínicos del dolor nociplástico
Características del dolor
El dolor nociplástico presenta tres características fundamentales que lo distinguen de otros tipos de dolor. En primer lugar, debe ser crónico, con una duración superior a los tres meses. Además, este dolor tiene una distribución regional, lo que significa que no está localizado en un punto específico, sino que es difuso o generalizado. Por último, es importante destacar que no cumple con los criterios de dolor nociceptivo o neuropático, lo que hace necesario un diagnóstico diferencial cuidadoso.
Hipersensibilidad
Una de las características más distintivas del dolor nociplástico es la presencia de hipersensibilidad. Los pacientes suelen reportar una historia de hipersensibilidad a diversos estímulos que normalmente no deberían causar dolor o molestias significativas. Esta hipersensibilidad puede manifestarse ante el tacto, la presión, el movimiento, o incluso ante cambios de temperatura como el frío o el calor.
Hallazgos en la exploración física
Durante la exploración física, el fisioterapeuta puede evocar clínicamente esta hipersensibilidad en la región de dolor del paciente: alodinia estática o dinámica; al calor/frío, y sensaciones dolorosas que persisten después de la evaluación.
Comorbilidades
Los pacientes suelen presentar una serie de comorbilidades que afectan significativamente su calidad de vida. Entre estas destacan una mayor sensibilidad a estímulos ambientales como sonidos, luz u olores; alteraciones del sueño, manifestándose como frecuentes despertares nocturnos que impiden un descanso reparador; fatiga persistente; y problemas cognitivos que incluyen dificultad para concentrar la atención y alteraciones de la memoria.

Factores de riesgo: ¿quién suele desarrollar dolor nociplástico?
Aunque las causas exactas del dolor nociplástico siguen siendo desconocidas, la investigación ha identificado varios factores de riesgo que aumentan la probabilidad de desarrollar edolor nociplástico.
El sexo juega un papel importante, ya que ser mujer constituye un factor de riesgo. Las experiencias traumáticas también tienen un impacto considerable: el trauma, las experiencias adversas durante el embarazo o durante la infancia pueden predisponer al desarrollo de dolor nociplástico en etapas posteriores de la vida.
La mayor conciencia somática, es decir, una mayor tendencia a percibir y centrarse en las sensaciones corporales, también se ha asociado con un mayor riesgo. Los problemas con el sueño no sólo son una comorbilidad, sino que pueden actuar como factor riesgo. Por último, la inactividad física aumenta el riesgo de desarrollar dolor nociplástico, destacando la importancia del movimiento regular para la salud musculoesquelética.

Tratamiento del dolor nociplástico
El tratamiento del dolor nociplástico requiere un abordaje multimodal, y debe adaptarse a cada paciente, reconociendo que los síntomas son reales y en consonancia con unos criterios clínicos específicos.
El papel de la fisioterapia
La fisioterapia desempeña un rol fundamental en el tratamiento del dolor nociplástico. Los fisioterapeutas pueden proponer estrategias específicas de manejo del dolor o derivar a otros profesionales cuando sea necesario para abordar comorbilidades como la depresión, la ansiedad, el trastorno de estrés postraumático o el insomnio.
Educación terapéutica
Es esencial explicar los procesos de dolor y las estrategias de manejo utilizando un lenguaje sencillo y accesible. Los fisioterapeutas deben trabajar con el paciente para establecer expectativas realistas y objetivos comunes, promoviendo el automanejo como herramienta clave para el éxito terapéutico a largo plazo.
Actividad física y cambios en el estilo de vida
Es importante aumentar la actividad física de forma progresiva y adaptada a las capacidades de cada paciente. Paralelamente, es necesario abordar los hábitos saludables en su conjunto, prestando especial atención a la higiene del sueño y la gestión del estrés. Mantener la participación en actividades significativas ayuda a mejorar el estado de ánimo y la funcionalidad general del paciente.
Intervenciones psicológicas
Las terapias cognitivo-conductuales han demostrado eficacia en el manejo del dolor. Otras opciones incluyen las terapias basadas en la aceptación y la atención plena, que ayudan al paciente a relacionarse de forma diferente con su dolor. La terapia de exposición y la terapia de conciencia emocional también son herramientas en el arsenal terapéutico para abordar el dolor nociplástico.

Conclusión
El dolor nociplástico es complejo que requiere un diagnóstico cuidadoso basado en criterios clínicos específicos, y un tratamiento multimodal personalizado. La combinación de educación terapéutica, actividad física e intervenciones psicológicas y fisioterapéuticas ofrece posibilidades de mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Referencias
- International Association for the Study of Pain (IASP) [Internet] [consultado 21 Noviembre 2025]. Disponible en: https://www.iasp-pain.org/Education/Content.aspx?ItemNumber=1698#Nociplasticpain
- Kosek E, Clauw D, Nijs J, et al. Chronic nociplastic pain affecting the musculoskeletal system: clinical criteria and grading system. Pain. 2021;162(11):2629-2634. doi:10.1097/j.pain.0000000000002324
- Kaplan CM, Kelleher E, Irani A, Schrepf A, Clauw DJ, Harte SE. Deciphering nociplastic pain: clinical features, risk factors and potential mechanisms. Nat Rev Neurol. 2024;20(6):347-363. doi:10.1038/s41582-024-00966-8









