Sensibilidad y especificidad, para saber qué usar

Validez de las pruebas diagnósticas

Llevamos muchos años llevando a cabo infinidad de pruebas (tests) a nuestros pacientes para poder discernir ante qué lesión nos encontramos. Esto se debe a que, a pesar de que la clínica es siempre de vital importancia, hay lesiones que presentan características similares y es por ello que debemos hacer lo que se conoce como diagnóstico diferencial. Para esto echamos mano de diferentes medios como son unas pruebas que llamamos pruebas especiales.

Pruebas especiales hay miles, pero no todas tienen un valor diagnóstico que se considere de calidad, al igual que pasa con muchas técnicas de tratamiento que seguimos usando. Para saber la validez de las pruebas especiales, debemos conocer algo que hemos escuchado en infinidad de ocasiones, pero con lo que normalmente no estamos familiarizados, la sensibilidad y especificidad. Esto es lo que me lleva a escribir esta entrada, tratar de explicarte de manera sencilla, qué son estos dos términos.

¿Qué es la sensibilidad?

La sensibilidad es la probabilidad de que la prueba especial dé positiva para la lesión que creemos haber diagnosticado. Explicado de otra manera, la probabilidad de que la prueba dé positiva cuando realmente se tiene la lesión o la capacidad de la prueba para detectar la lesión.

Otros términos que debo incluir en este apartado son verdaderos positivos y falsos negativos. Los verdaderos positivos son los que la prueba identifica como positivos y realmente lo son y los falsos negativos son los que la prueba identifica como negativos y no lo son.

La manera en la que se calcula la sensibilidad, como dato informativo, ya que con saber el resultado es más que suficiente, es dividiendo el número de verdaderos positivos entre la suma de verdaderos positivos y falsos negativos. Es por esto que a la sensibilidad se le llama también fracción de verdaderos positivos.

Sensibilidad de una prueba especial

Otra forma de verlo. Si una prueba es muy sensible, un resultado negativo estaría muy cerca de descartar la lesión, ya que el número de falsos negativos sería reducido.

¿Qué es la especificidad?

La especificidad es la probabilidad de que la prueba dé negativa en personas sanas. También se puede definir como la capacidad de la prueba para detectar a sujetos sanos o que la prueba dé negativa en ausencia de lesión.

Es importante también hablar de verdaderos negativos y falsos positivos. Los verdaderos negativos son los que la prueba identifica como negativos y realmente lo son y los falsos positivos son los que la prueba identifica como positivos y no lo son.

La manera de calcular la especificidad es dividiendo el número de verdaderos negativos entre la suma de verdaderos negativos y falsos positivos. Es por esto que a la especificidad se le llama también fracción de verdaderos negativos.

Especificidad de una prueba diagnóstica

Otra forma de verlo. Si una prueba es muy específica, un resultado positivo estaría cerca de confirmar la lesión, ya que el número de falsos positivos sería reducido.

Por aquí os dejo una tabla que aclara un poco más el tema de verdaderos positivos y negativos y falsos positivos y negativos.

Sensibilidad y especificidad

Ahora la respuesta a las preguntas que a todos se nos vienen a la cabeza, lo que seguramente estabas buscando al venir a leer esta entrada:

Esto está todo muy bien, pero ¿cuándo se considera que una prueba es sensible y específica?, ¿de qué valores estamos hablando?

La prueba perfecta tendría una sensibilidad del 100% y una especificidad del 100%. Sin embargo, esto no es realista y dicen por ahí que una prueba es buena cuando la sensibilidad y especificidad superan el 80%.

Hay quien también se pregunta… ¿qué tengo más en cuenta la sensibilidad o la especificidad? 

Es posible que para unos casos sea más importante una prueba con buena sensibilidad y en otros sea más interesante tener más en cuenta la especificidad. Veámoslo con un ejemplo: una enfermedad grave que debe detectarse a tiempo para ser tratada, siendo el gran problema los falsos negativos, requerirá pruebas de alta sensibilidad. Una enfermedad en la que el mayor perjuicio fuera identificar a sanos como enfermos (falsos positivos), requerirá pruebas de alta especificidad.

Es un lío, lo sé. A ver si lo entiendes mejor de esta manera. En una persona con cáncer que requeriría un tratamiento urgente (porque supondría salvar su vida), la sensibilidad de la prueba es muy importante. En una persona con una enfermedad terminal, la especificidad es muy importante, ya que tratar a un sano podría ser mayor perjuicio que no tratar a un enfermo.

He aquí un ejemplo de todo lo hablado (ejemplo ficticio), más cercano a la Fisioterapia. Tenemos 210 pacientes que han tenido una lesión de tobillo y se les aplican las reglas de Ottawa para la fractura de tobillo y pie. De todos ellos, 30 dan positivo y 180 negativo. Luego, se les hace una radiografía a todos para evaluar si realmente hay fractura o no. De los 30 que dieron positivo, 5 no tienen fractura. De los 180 que dieron negativo, 5 tenían fractura.

Ejemplo sensibilidad y especificidad

Haciendo las cuentas con la fórmula de la sensibilidad y especificidad, vemos que la sensibilidad de esta prueba es del 83% y la especificidad del 97%. Esto significa que estamos ante una una prueba de gran validaez diagnóstica.

Antes de terminar, dejar claro que la sensibilidad y especificidad no lo son todo y que también hay que tener en mente términos, que te encontarás en estudios científicos, como… valores predictivos, intervalo de confianza, coeficiente de probabilidad, entre otros.

Como siempre digo, si crees que puedes aportar tu granito de arena o que estoy tremendamente equivocado, no dudes en dejar un comentario

La imagen de cabecera es una modificación de un dominio público de Pixabay.

2 reflexiones sobre “Sensibilidad y especificidad, para saber qué usar

  1. Excelente material, y ni hablar de los LR + o – que son de suma importancia para poder llegar a un umbral de tratamiento adecuado.

    Saludos desde Venezuela colegas.

Deja un comentario