Una cadera molesta, una espalda vieja y un estado depresivo. La investigación cambió…

La investigación te da salud

En esta entrada te voy a explicar a modo de historia, cómo ha ayudado la investigación a la población en los últimos años. Estás acostumbrado a que te hable de papeles raros, pero ahora lo vas a ver en la práctica. Te voy a presentar “el cómo era antes” a modo de historia y “el cómo es o debería ser ahora” modificando dicha historia, de manera que vas a ver claramente la repercusión positiva que los estudios científicos que van saliendo tienen en tu salud (abarcando lo físico, mental y social). La simple lectura de esta historia será de gran ayuda para mucha gente.

Una cadera molesta, una espalda vieja y un estado depresivo

Cuenta la historia que, unos cuantos años atrás, Nerea estaba paseando con su perro por un bonito parque cercano a su casa, cuando un despiste llevó a que se tropezara con la raíz de un ficus y al caer se golpeara levemente la cadera. Nerea se puso en pie inmediatamente y notó una molestia en la cadera derecha. Los días pasaron y la molestia no parecía desaparecer, aunque su intensidad era menor. Nerea tenía una hermana, Ainara, de esas que se preocupan mucho por la salud de sus seres queridos y le comentó “Nerea, deberías ir al médico y así nos quedamos más tranquilos”. Nerea no se lo pensó dos veces y como tenía seguro de salud privado, tres días más tarde consiguió una cita con el médico especialista.

Tras una exploración, el médico no le dio demasiada importancia al problema en cuestión. Sin embargo, para que Nerea y Ainara se quedaran más tranquilas, la derivó para que le hicieran una radiografía de la cadera y la pelvis.

Dos semanas después de haberse hecho la radiografía, Nerea tenía cita con el especialista para ver los resultados. El médico le comenta que la cadera está perfectamente, que fue sólo un golpe y que el tiempo será su mejor aliado. Sin embargo, en las radiografías se podía apreciar degeneración en la columna lumbar.

“Nerea, tienes la espalda de una mujer de 70 años” dijo el médico.

“¡No me diga!, suelo tener un poco de dolor en la espalda, pero no le había dado importancia, pensé que era debido a pasar muchas horas sentada en el trabajo” respondió Nerea preocupada.

El médico se dispuso a explorar la espalda y todos los movimientos eran indoloros. Nerea notaba cierto dolor, pero era totalmente independiente del movimiento y demás pruebas que le realizó el médico. En cualquier caso, el médico creyó que era oportuno comenzar un tratamiento para paliar el problema de espalda.

“Te voy a mandar 10 sesiones de Fisioterapia y vas a reposar para evitar que el problema vaya a más” añadió el médico.

Nerea, salió de la consulta con un cierto mal cuerpo, que se convertiría en un estado ansioso más tarde. Convencida de que lo mejor era hacer caso al médico, llamó a su fisioterapeuta de toda la vida, Mikkel.

El tratamiento consistió en la aplicación de microondas, ultrasonidos, un masaje y una tabla de ejercicios estándar que por falta de tiempo serían enviados por correo electrónico. Nerea notaría mejoría tras cada tratamiento, pero la molestia volvería al día siguiente. Nerea dejó de dar su paseo diario y lo cambió por el reposo en su sillón con la manta eléctrica.

A partir de aquí, Nerea entró en un círculo vicioso de más dolor, más reposo, más ansiedad, menos vida social y finalmente estado depresivo y medicación. Por desgracia, esto se prolongó durante años y Nerea nunca volvió a ser la misma; lo cuál también afectó enormemente a Ainara.

Una cadera molesta, una radiografía normal y más ejercicio

En la actualidad gracias a la investigación la historia cambiaría enormemente…

  • No se le habría recomendado reposo a Nerea porque sabemos que el reposo absoluto está contraindicado y normalmente lo recomendable es el reposo relativo, o lo que es lo mismo, seguir haciendo ejercicio, modificando aquel que pudiera ir en detrimento del paciente (el ejercicio es una herramienta indispensable).
  • Si de igual manera hubiera sido referida a Mikkel, el fisioterapeuta, el tratamiento habría sido muy diferente y basado en la importancia de la prescripción de ejercicios basados en una exploración exhaustiva. Estos ejercicos se habrían explicado in situ en lugar de mandarse por correo electrónico porque sabemos que la explicación de los ejercicios en persona muestra mayor efectividad que si se mandan por correo electrónico (importancia de la interacción física fisioterapeuta-paciente).
  • Tanto el médico como Mikkel habrían explicado los mecanismos del dolor y la importancia de que el paciente sea activo en el proceso de recuperación, así como evitar el miedo al movimiento y la preocupación por lo encontrado en la radiografía, que podría llevar a lo que llamamos miedo-evitación.
  • Nerea sería una persona activa, realizando ejercicio regular y con una vida social normal junto a su hermana Ainara.

Considero que esta historia podría ser de ayuda para muchas personas que no estén familiarizadas con estos temas. A los que sí estéis familiarizados, os sirvirá como recordatorio de cuan importante puede ser la investigación.

La imagen de cabecera es una adaptación de un dominio público de Pixabay.

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