El fisioterapeuta frustrado

La frustración es parte de la profesión

Esta es la historia de una chica llamada Luisita y que tuvo lugar en una familia normal, de una ciudad normal, de un país normal y en circunstancias normales (defínase normal como aquello que se da en la mayoría de los casos). Luisita fue una estudiante estupenda toda su vida, desde su infancia hasta recién entrada su mayoría de edad. Al mismo tiempo, era una persona con una personalidad caracterizada por querer y/o tener que sentirse realizada en todo momento.

Luisita es una persona ficticia inmersa en una historia ficticia en la que estoy seguro que todo fisioterapeuta se verá identificado, por lo que la voy a definir como “basada en hechos reales”.

Luisita, dada su forma de ser altruista, siempre quiso estudiar una carrera universitaria que le permitiera tener una vida laboral en la que pudiera ayudar a los demás. Por esta razón, qué mejor decisión que estudiar Fisioterapia, una carrera cuya esencia es ayudar al prójimo , siendo éste lo más importante.

Luisita estudió muy duro, para intentar llegar a ser una gran fisioterapeuta y creía saber todo lo que era posible saber en cada año de su carrera. Fue en sus primeras prácticas clínicas cuando Luisita se topó con una realidad que nos acecha a todos los fisioterapeutas y esta realidad se llama “FRUSTRACIÓN”. Ella se dio cuenta de que por mucho que hubiera estudiado, no tenía respuesta para todas los problemas de sus pacientes, es más, en muchas ocasiones, lo que ella creía que era el mejor tratamiento para un paciente, le dio resultados opuestos, el paciente parecía empeorar, en lugar de ir en la dirección de la recuperación.

En ese momento una infinidad de preguntar vinieron a la cabeza de Luisita…

  • ¿Cómo es esto posible?
  • ¿Qué estoy haciendo mal?
  • ¿Quizás no soy tan buena como pensaba?
  • ¿Será que no he estudiado suficiente?
  • ¿Será que esta profesión no es para mí?
  • ¿Qué pensará el paciente de mí por no poder ayudarle?
  • ¿Creerá el paciente que soy una mala profesional?
  • ¿Esta es la manera en la que me voy a sentir toda mi vida como fisioterapeuta?
  • ¿Por qué nadie me dijo que esto sería así?

Si eres fisioterapeuta y estás leyendo esto, seguro que te sientes identificado y, si no, eres un caso muy extraño.

Desde aquí te digo, Luisita, que no te preocupes, todas esas preguntas han pasado por un 99% (si no el 100%) de la cabeza de los fisioterapeutas de todo el mundo en más de una ocasión. Lo incierto de la profesión en la que nos hemos sumergido, nos lleva a momentos de frustración, que, aunque cueste, hemos de tomarlo como una “normalidad”. Es el desconocimiento de esta realidad, lo que te lleva a vivir esta situación con preocupación y/o ansiedad. Frustración y Fisioterapia van de la mano. Son más de un puñado las noches en las que te irás a dormir y no podrás dejar de pensar en ciertos pacientes, la frustración que te despierta y el no tener respuestas.

Esta entrada es el resultado de una conversación que tuve a través de la página de facebook de La Fisioterapia.net hace unos meses. En esta conversación, esta persona (nombres aparte, más que nada porque mi memoria de pez no me da para recordarlo) me comentaba que se estaba planteando si había elegido la profesión adecuada, porque en muchos momentos se sentía frustrada al no tener una respuesta a los problemas de algunos pacientes.

Con esta historia quiero transmitir tranquilidad a todos aquellos que estáis estudiando Fisioterapia o que habéis terminado la carrera recientemente, porque esto os pasará ahora y en el futuro. En el futuro lo tomaréis como algo más normal, ya que lo habréis vivido en repetidas ocasiones, pero no creáis que sois las únicas personas en esta situación.

¿Cómo sé que estoy haciendo las cosas bien?…preguntan muchos. Mi consejo: estudia, estudia, estudia,… y no intentes pretender saber más de lo que realmente sabes, porque eso es una mentira a ti mismo y es un flaco favor que te estás haciendo (de esto ya te hablé en Fisio, baja del Olimpo).

Lo que en mi caso me hace sentir mejor cuando la frustración me acecha, es intentar estudiar más sobre la evidencia científica actual (de aquí surgen los artículos de este blog) y que lo que hace un tiempo era “lo hago lo mejor posible, uso lo que me han contado y no me funciona, ¿será qué lo que aprendí se alejaba de la realidad?” ahora es “uso lo que la mejor evidencia científica dice, lo que quiere decir que es probable que esté dando el mejor tratamiento posible”. Hay quien reniega un poco de la evidencia científica y yo creo que hay que tenerla en consideración, aunque sabiendo que no lo es todo, también hay que echar mano del mejor de nuestros amigos, el sentido común.

La imagen de cabecera es dominio público de Pixabay.

11 thoughts on “El fisioterapeuta frustrado”

  1. Buenas Jorge! Soy un estudiante de fisioterapia y me parecen muy interesantes todas las entradas de blog que pones en tu red.
    Muchas veces cuando estudio me ronda esa pregunta en la cabeza, de no saber qué le ocurre al paciente, si una vez diagnosticada la patología mi tto será correcto, etc (me podría incluir en el 99% ya? jeje).
    Ahora bien, sabiendo este tipo de problemas que os surgen a todos ustedes, y nos surgirán a mi promoción, no sería interesante crear un foro de fisioterapeutas profesionales en el que la competencia se dejase a un lado y reinase las ansias de aprender y ayudar al prójimo? (no me vale Facebook) a no ser que exista ya jeje.

    Un saludo, sigue trabajando en este buen blog!

    1. Muchas gracias por tu comentario, Héctor. Lo que me cuentas es parte de la profesión. Quizás lo que más se acerca a lo que me comentas son los foros profesionales de Linkedin. Echa un ojo por ahí, a ver si te convence. Un saludo.

  2. Yo creo que además de estudiar hay que aprender de la práctica diaria con los pacientes, observarla de ahi y sacar conclusiones

  3. Totalmente de acuerdo contigo. Hay casos que no se resuelven tan fácilmente y no vale abandonar. Hay que estudiar y darle vueltas y vueltas a la cabeza pero siempre mejor basándose en lo objetivo; los libros y los estudios hechos, son los mejores aliados para asegurarnos que nuestra intuición va por buen camino. Gracias por ayudarnos con tus entradas.

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