Fisio 24 horas, no estoy de guardia

El fisio no está de guardia

Esta vez muchos de vosotros os vais a sentir identificados con lo que voy a escribir en esta entrada. Os voy a exponer mi visión de lo que trae consigo un día normal del fisioterapeuta, lo cuál ha sido motivo de discusión en muchos foros y conversaciones con amigos de profesión.

La pregunta que nos hacemos muchos es “¿por qué somos tratados de manera diferente a otros profesionales de campos de trabajo distintos a la salud? ¿por qué creen que somos una consulta con ruedas, un servicio 24h, 7 días a la semana?

Nunca he visto a nadie que le pregunte a una persona que acaba de conocer y que es limpiador/a, que le explique cómo puede limpiar sus baños. Nunca he visto a nadie que le pregunte a un arquitecto, cómo puede diseñar su casa. Nunca he visto a nadie que le pregunte a un vendedor de helados que le enseñe a hacer helados. Nunca he visto a nadie que le pregunte a un profesor de matemáticas, que le resuelva una serie de problemas. Y así podría continuar infinitamente.

Estoy seguro de que muchos de vosotros habéis estado tomando algo con familia y amigos y os presentaron a alguien. Empezasteis a conversar con esta persona y le dijiste que erais fisioterapeutas. Lo que sigue, lo sabemos todos “pues yo tengo un dolor en…”, “no me vendría mal un masajito…”, “mi madre se operó de la cadera y…”, etcétera.

Muchas veces he comentado que educar al paciente en cómo ser capaz de “self-manage” (ser capaz de autocuidarse) y transmitirle tranquilidad y confianza con “reassurance” y ahora te voy a decir que hay que educar a la gente para que tengan presente que los fisioterapeutas también necesitamos un descanso. Como profesionales de la salud, sabemos que trabajar 24 horas al día es poco saludable y está totalmente contraindicado. Así que ten presente que los fisioterapeutas también tenemos una vida que va más allá de ayudar a la gente. Una de esas vidas en las que nos gusta hablar de cosas, deportes, el tiempo, vacaciones o, incluso, no hablar de nada.

Hay personas que piensan, “este tío está evitando mis preguntas porque quiere que vaya a su clínica y sacarme el dinero”. Cuando en la mente del fisio está “sólo quiero descansar tras 10 horas trabajando y no hay manera”. Y si estuviera pensando lo primero, estaría en todo su derecho, al fin y al cabo, el fisioterapeuta no se alimenta del aire.

Somos muchos los que no hemos aprendido a separar nuestra vida profesional de la personal (yo me incluyo), que nos sentimos mal si la vecina del quinto (a la que le cuesta la vida darte los buenos días en la calle o incluso en tu mismo edificio) nos pregunta algo y amablemente respondemos con un “para temas de trabajo, pásate por la clínica”. Bueno, pues es hora de que eso no pase. El gran problema es que la gente toma como normal lo que le damos como normal y somos nosotros los que debemos cambiar esa normalidad.

Sé que hay muchos fisios que son muy buenos diciendo “disculpa, estoy en mi tiempo libre, esas preguntas en mis horas de trabajo”. ¡Olé por ellos!

Quizás te estés preguntando que si siempre digo en mi blog que los que estudiamos fisioterapia es para ayudar a los demás, para guiarles hacia una vida con salud, por qué ahora te cuento todo eso. Básicamente, porque aunque muchas personas no lo sepan (o lo sepan, pero no le dan importancia), los fisioterapeutas enfermamos, tenemos dolores, tenemos problemas familiares, tenemos problemas sentimentales y necesitamos tiempo para descansar (principalmente descanso mental). Sí, has leído bien, los fisioterapeutas no somos superhéroes, los fisios también sufrimos.

Hay algo que pasa muy a menudo y es el típico…

Fisio: “Tengo un dolor de hombro tremendo”

Amigo del fisio: “Pues no lo entiendo, siendo fisio deberías estar bien”

Mente del fisio andaluz: “Ojú que manta palos le daba, por la pechá de tontás que sueltas por esa boquita”

El fisio se lesiona, y el tiempo de curación de sus tejidos es igualito al del restos de seres humanos (o al menos parecido, depende de la persona y una infinidad de factores).

Mi explicación a este absurdo de que el fisioterapeuta tiene que tener una salud divina es la siguiente pregunta. ¿Puede romperse la pierna de un médico si le golpeas con una barra de hierro de 20 kg? O esta otra ¿Puede derrumbarse la casa de un arquitecto con un terremoto? Respuesta a ambas…sí. Así que el fisio puede romperse un menisco jugando al fútbol.

Hay quien diría que el arquitecto no sería tan bueno si se derrumba su casa con un terremoto o el fisio no será tan bueno si se lesiona jugando al fútbol. A esto la respuesta del “silencio” es siempre la más apropiada.

La moraleja es (la cuál yo mismo me debería aplicar)…

Fisio, hay una vida más allá de la Fisioterapia. Gente (pacientes), tened la consideración necesaria de respetar nuestro descanso porque para ser capaces de preocuparnos de vuestra salud, es primordial la nuestra.

La foto de cabecera es una adaptación de un dominio público de Pixabay.

5 thoughts on “Fisio 24 horas, no estoy de guardia”

  1. Totalmente de acuerdo, aunque no creo que la única opción para no escuchar a alguien en nuestro tiempo de descanso sea cuando estemos lesionados o sufriendo, si disfrutamos también tenemos derecho a desconectar 😉

    1. Graciass por el comentario, Nuria. Me he debido explicar mal, quería transmitir que los fisios somos además de fisios personas y tenemos que tener vida laboral, familiar, social… ya sea en el sufrimiento o en el disfrute. Un saludo.

  2. Genial el artículo! Pero…entiendo que las webs tienen que tener publicidad..pero si puedes conseguir que no sea de cursos de quiromasajista sería un puntazo! NO al intrusismo…si seguimos dejando que haya tanta publi de ese tipo y encima en webs nuestras…..no avanzamos!

    Aun así genial todo lo que has escrito!!!!

    1. Muchas gracias por tu comentario, Loreto. La publicidad que aparece es de Adsense (google) y es automática, no depende de mi el tipo de anuncio que aparece. Te invito a que busques información sobre este tema y confirmarás lo que te comento. Un saludo.

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