Cuándo preocuparte por un dolor lumbar

Red flags del dolor lumbar

Tenemos tendencia a preocuparnos demasiado y muy pronto cuando tenemos dolor lumbar y más aún si no estamos acostumbrados a lidiar con este dolor (para una persona con fibromialgia, puede ser el pan de cada día). La realidad es que el dolor lumbar, por lo general, no es un gran problema (obviamente, si estás leyendo esto y tienes dolor lumbar, estarás en desacuerdo conmigo), aunque puede ser bastante frustrante. Cuando digo “un gran problema” quiero decir que no es algo alarmante y, por lo tanto, no deberías preocuparte tanto como normalmente hacemos.

Entiendo que vivir con dolor no es algo agradable, entiendo que el no poder jugar con tus hijos es una situación difícil, entiendo que te gustaría jugar ese partidillo de fútbol con los amigos pero a tu espalda no le gusta la idea,  entiendo que el trabajo puede llegar a ser una pesadilla. Estamos de acuerdo en todas estas cosas, como también estamos de acuerdo en el hecho de que no todo lo que queremos en la vida puede ser posible, que la vida no es un camino de rosas (por desgracia). Te aconsejo que tengas calma y trates de evitar el pánico, porque esta puede ser una de las razones que hagan que tu recuperación se alargue en el tiempo.

Cuándo debes pedir ayuda de inmediato cuando tienes dolor lumbar

Siempre le digo a mis pacientes que una situación preocupante cuando tienen dolor de lumbares es cuando presentan incontinencia fecal o urinaria y/o anestesia-parestesia en “silla de montar” (alrededor de la zona de la ingle, zona interna de los muslos y zona gútea)  y/o sospecha de fractura vertebral después de un accidente. Cuando tienes alguno de estos (o todos) tienes que buscar atención médica de inmediato.

Te voy a explicar esto un poco mejor, para que quede claro. Tendrías incontinencia cuando te falla el control del esfínter anal (sí, es lo que estás pensando y esto sería la incontinencia fecal) o la vejiga (incontinencia urinaria), básicamente cuando no puedes decidir cuándo ir al baño, simplemente sucede. Anestesia/parestesia se refiere a cuando tu sensibilidad está alterada, puede ser que la zona sea sensible a la presión (siendo ésta una sensación muy extraña, parecida a cuando vas al dentista). Las fracturas son muy dolorosas, presentan inflamación (tumefacción, rubor, dolor, calor y pérdida de la función) y encontrarás difícil moverte, si es que puedes, además de una posible deformidad de la columna.

Las tres antes mencionadas son las situaciones más habituales que te puedes encontrar en las que es importante la atención médica y en el argot de ciencias de la salud se denominan “red flags” (banderas rojas). Las “red flags”, para que todos nos enteremos, son signos y/o síntomas que nos indican que nuestro dolor (en este caso lumbar) puede deberse a un problema de salud que requiere atención médica, ya que podrían ser debidos a una afección a tener en consideración.

Otras situaciones en las que pedir ayuda cuando tienes dolor lumbar

Debes preocuparte de un dolor lumbar cuando se cumplen 3 condiciones: este dolor ha sido parte de tu vida diaria durante más de aproximadamente 6-7 semanas, es severo y/o no mejora o empeora con el paso del tiempo y en ese momento se da una o más de las siguientes (que serían “red flags” en esta situación):

  • Dolor lumbar cuando tienes más de 55 años o menos de 20 años.
  • Antecedentes de cáncer.
  • Tapping (golpecito) suave en la columna vertebral es claramente doloroso.
  • Fiebre sin explicación.
  • Pérdida de peso inexplicable.
  • Infección bacteriana reciente (por ejemplo, infección del tracto urinario).
  • Dolor nocturno.
  • Uso de esteroides, abuso de drogas, VIH.
  • No te sientes bien en general, además del dolor lumbar.
  • Tienes indicadores de enfermedad autoinmune: antecedentes familiares de enfermedad autoinmune, dolor en otras articulaciones, digestión difícil, rigidez matutina de más de 45 min de duración, entre otros (dependiendo de la enfermedad).
  • Síntomas que se extienden en ambas piernas (por igual), especialmente hormigueo y/o entumecimiento y/o debilidad. Hay que tener presente que si pasa sólo en una pierna, también debe tenerse en consideración (aunque quizás reportaría menos gravedad).
  • Incontinencia, entumecimiento alrededor de la ingle (que mencioné en el apartado anterior) se pueden desarrollar con el tiempo, así que es importante tenerlos también en cuenta.

Ten en cuenta que hablo en todo momento de la combinación de dolor lumbar con “red flags”. Esto no es matemáticas, algunas veces deberás visitar al médico antes de lo indicado arriba, por ejemplo si tienes fiebre inexplicable y/o si la incontinencia o una pérdida de peso inexplicable y exagerada se dan antes de las semanas indicadas, junto con dolor de espalda intenso. En caso de que dudes, siempre es recomendable hablar con tu médico para que él decida si tu situación reporta gravedad.

Estoy seguro de que piensas en cáncer, como una de las posibilidades cuando tienes dolor lumbar severo y, sí, tienes razón, es una de las posibilidades, una de las peores posibilidades, si no la peor.

Como te he dicho antes, el dolor lumbar por lo general no es un gran problema y desaparece después de algún tiempo. Normalmente, somos nosotros los que empeoramos la situación al preocuparnos demasiado. Esto no va a hacer más que agravar el dolor lumbar y hacer la recuperación más lenta, normalmente, porque dejamos de movernos creyendo que el reposo ayudará a la recuperación. Craso error.

Espero que esta entrada te ayude a identificar situaciones que deberían hacerte pensar en buscar ayuda y darte cuenta de que los casos en las que el dolor lumbar es preocupante son verdaderamente muy pocos.

Para los profesionales de la salud que quieran leer más sobre este tema, aquí os dejo diferentes fuentes: Red flags to screen for vertebral fracture in patients presenting with low-back pain de Christopher M Williams y col., Guidance for the evidence-informed primary care management of low back pain de Towards Optimized Practice y Clinical Knowledge Summaries del NICE.

También podría ser de tu interés la entrada Cuándo preocuparte por un dolor cervical.

Si tienes alguna pregunta, no dudes en dejar un comentario. Estaré encantado de serte de ayuda. Si eres un profesional de la salud y quieres añadir o matizar algo en este artículo, soy todo oídos.

Puedes leer este artículo en inglés When to worry about low back pain de mi blog The Physical Therapy.

La foto es de dominio público en Pixabay.

4 thoughts on “Cuándo preocuparte por un dolor lumbar”

  1. Me parece un articulo lamentable. Viene a decir que te preocupes cuando estes hecho trizas… eso de que el dolor era una señal de alarma.. y no quiero que se malinterprete mi comentario pero vaya tela

    1. Hola Blas, considero que no te has quedado con lo que quiere transmitir el artículo. Este artículo habla de cuáles son los síntomas de alarma que te deben llevar a pedir ayuda inmediata “red flags”. Además, trata de hacer ver al paciente que debe estar tranquilo en caso contrario, porque no hay un riesgo serio en cuanto a su salud se refiere. La razón de esto es que el miedo es una de las principales causas de empeoramiento del dolor lumbar. Repito, este artículo es para “tranquilizar” al paciente, en ningún caso habla de que el dolor no es una señal de alarma o carece de importancia. Muchas gracias por leerlo y comentar, toda opinión es respetable, así que te estoy agradecido.

  2. Hola. Acabo de conocerte porque estás en tercer lugar de los premios Bitácoras. Tengo 39 años y desde los 18 años tengo dolor de espalda, me diagnosticaron discopatia degenerativa, en esos años hubo momentos en que lo pasé muy mal, quedando casi paralizada en cama del dolor, con los años el dolor fue llevadero, llevando una vida muy normal, hasta ahora que tuve a mi hija. El embarazo fue estupendo, nada de dolor de espalda, y yo que pensaba todo lo contrario , que moriría de dolor, y no. Mi hija nació por cesárea porque no avanzó el trabajo de parto. Con la lactancia fui adelgazando mucho, y tomando posturas incorrectas, creí yo, y mucho estrés de cuidar sola a mi hija ( mi marido trabaja todo el día y mi familia está lejos), hasta que llegó el día en que quedé clavada, como cuando tenía 18 años, igual de fuerte y doloroso. Habían pasado 6 meses de la cesárea, me ocurrió en enero del 2016, hoy 6 noviembre aún ni me recupero, “todos los días me duele la espalda: sentada, de pie, caminando, tumbada, no hay manera. Es verdad que el miedo empeoró mi condición, no quería moverme para no quedar clavada, lo que me llevó a estar muy contracturada y perder toda elasticidad ( no puedo contarme las uñas de los pies) . He ido al médico pidiendo resonancia, no me la dio, me la hice por privado y salió lo mismo que hace años: discopatia degenerativa, me hicieron analítica por la baja de peso ( de 53kg a 45kg) y sale todo normal, aunque es una analítica general, fui a quiropractico, 2 veces a la semana por 2 meses hasta que quedé en la ruina, y lo último que estoy haciendo es ir a un centro de fisioterapia, desde hace 2 meses, donde hacemos estiramientos flojitos y yo apenas los puedo hacer, a veces me van súper bien y creo estar curada y otras veces vuelvo a estar como siempre. Lo último que me ha pasado y me asusta es que cuando me vienen ganas de orinar y estoy cerca del water, a veces no logro controlar el esfínter, la mayoría de las veces es poco, pero un par de veces es más. Voy también a Sicóloga pensando que es por parte sicológico mi dolor , en fin. Ya no se que mas hacer, ni que pensar o resignarme que viviré siempre con dolor, me encantaría recuperar mi físico y habilidad de antes. Que opinas de mi historial, soy de esas que no debería preocuparme tanto como explicas o no. Gracias y perdona por lo extenso.

    1. Buenos días, Maca. Antes de nada, siento escuchar por lo que estás pasando. Lo de resignarse y pensar que vivirás siempre con dolor…nunca, soy de los que piensan que siempre hay una vía de mejora, simplemente no se ha dado con la tecla. Desde la lejanía, no sería ético por mi parte darte un diagnóstico o prescribirte un tratamiento, para ello se requiere una evaluación exhaustiva en persona. De cualquier manera, voy a tratar de ayudarte. Lo más importante es analizar si el dolor que tienes tiene relación con el problema discal (que podría estar afectando a una raíz nerviosa) o estamos hablando de un dolor inespecífico (sin un componente mecánico explicable), lo cuál podría ser más debido al estrés y la carga de trabajo (u otros factores). Luego tenemos el tema de no controlar la micción (el esfínter, como tú dices); esto podría estar relacionado con el embarazo o guardar relación con el problema de espalda (que raras veces se da, la primera opción es más común). Deberías tener una evaluación estudiando ese dolor de espalda para determinar qué causa tiene (tener degeneración discal no tiene por qué significar dolor) y también sería recomendable ir al médico o al fisio especialista en suelo pélvico, que seguro que podría ayudarte con el problema de micción. Es importante mantenerte tan activa como sea posible. Espero haber sido de ayuda y te deseo una pronta recuperación. De nuevo te digo, que yo considero que siempre hay margen de mejora, así que no decaigas.

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